Lo que me fascina del Yoga es que es una práctica muy completa, ya que se trabaja a nivel físico, tocando todas las partes del cuerpo, al mismo tiempo a nivel mental y emocional.
A mi el Yoga me cambió la vida. Llegué a el por un dolor de espalda crónico, problemas de circulación en las piernas y una mala postura corporal.
Hoy puedo decir que no me duele nada, mi circulación fluye muy bien y mi postura es perfecta.
La verdad es que el Yoga me ayuda a sentirme mejor por dentro y por fuera.
Me encuentro despierta, vital y con ganas de seguir aprendiendo. Gestiono mis emociones de una manera tranquila y madura.
A nivel estético siento mi piel más tersa y firme.
La verdad es que tengo 40 años, dos niños, y me siento mejor que cuando tenía 20!! ( a todos los niveles ).
Investigaciones en los últimos treinta años han demostrado que la práctica de Yoga, Meditación y una dieta sana pueden reducir en gran medida el desgaste de los telómeros, (la parte de nuestro ADN que está relacionada con el envejecimiento).

En realidad, el telómero es una tapa al final de nuestro ADN que protege nuestros cromosomas. Está relacionado con nuestra edad biológica, y cuando se deshace, o se acorta, nuestra longevidad disminuye. Los telómeros naturalmente se acortan con la edad. Pero se ha demostrado que el estrés, el tabaquismo, la mala alimentación y la falta de ejercicio conducen a un acortamiento más rápido.
La investigación de la científica ganadora del Premio Nobel Elizabeth Blackburn ha demostrado que después de cuatro a seis meses de prácticas regulares de atención plena, la actividad de la enzima que afecta la longitud de los telómeros sube un 30 por ciento y reduce su tasa de decaimiento.
Y tras las evidencias científicas podemos afirmar que el Yoga, los trabajos de Pranayama (ejercicios respiratorios), y Meditación pueden ayudarnos a estar mas jóvenes por mas tiempo!! Genial!!

Pienso que es necesario crear hábitos duraderos de salud, bienestar, felicidad y longevidad.
Y… ¿Cómo hacemos eso? No solo haciendo elecciones, estableciendo intenciones y metas, sino también identificando lo que es realmente importante en nuestras vidas y haciendo de esas cosas nuestra prioridad, y recordando conscientemente esas prioridades cuando se trata de tomar decisiones. Creo sinceramente que esta es la clave.
Gracias Gerd por las fotos y por tu preciosa energía.
Gracias Barbara por inspirarme cada día. Te quiero.
Foto: Gerd Hiepler

