Bien, antes de comenzar este viaje por nuestro sistema hormonal creo absolutamente necesario empezar por el principio.
He intentado resumir al máximo esta información y realmente me he quedado con lo más básico para empezar a entender como funciona este hermoso entramado.
Comenzamos….
Las hormonas no sólo tienen que ver con la menstruación y los sofocos , son mensajeros químicos que actúan de forma constante en nuestro cuerpo. Afectan a casi todas las funciones: desencadenan, regulan e influyen en todo, desde la temperatura al latido cardíaco, desde el azúcar en sangre a la fertilidad, desde el estado de ánimo a los ritmos del sueño.
La interconexión de todos los sistemas corporales hace casi imposible aislar una hormona o un síntoma y culparlo de todos nuestros problemas, ya que el cuerpo funciona como una entidad compleja.
Básicamente, todo lo que hacemos genera fluctuaciones hormonales y por eso es tan importante conocerlas, y si es el caso, trazar algún plan que te ayude a revertir cualquier desequilibrio y reajustar tu organismo.
¿De donde vienen las hormonas?
El sistema endocrino está compuesto por una variedad de glándulas especializadas y es responsable de sintetizar y secretar hormonas. Aunque la mayoría de la gente sabe que el sistema reproductor secreta hormonas, a veces desconocemos la importante función de las glándulas suprarrenales, la tiroides y el páncreas. Entre los órganos implicados en la fabricación de hormonas se encuentran el corazón, los riñones, el estómago, los intestinos, el hígado y la piel.
Las hormonas del sistema reproductor
Estrógeno
Se trata de hormonas sexuales producidas principalmente por los ovarios que afectan directamente al crecimiento y desarrollo femenino y regulan su sistema reproductor, es decir, el ciclo menstrual. El estrógeno también es producido por la unidad fetoplacentaria durante el embarazo y en cantidades más pequeñas por la corteza suprarrenal y los testículos masculinos.
Progesterona
La producción de progesterona tiene lugar en tres ámbitos principales: los ovarios durante la menstruación, la placenta durante el embarazo, y la glándulas suprarrenales. Es responsable de preparar el útero para la concepción e implantación embrionaria y contribuye a la regulación del ciclo menstrual y a la viabilidad del embarazo .
Testosterona
Aunque está considerada una hormona masculina, la testosterona también se produce en los ovarios y en las glándulas suprarrenales femeninas. Incide sobre la fortaleza, ósea y la masa muscular y resulta esencial para la líbido de la mujer.
Las hormonas tiroideas
Tiroides
La tiroides se encuentra en la parte delantera del cuello y se encarga de regular cientos de funciones y en especial la función metabólica, el crecimiento y la madurez sexual.
Las hormonas tiroides, tiroxina (T4) y triyodotironina (T3) son formadas y secretadas por las glándulas tiroides. Estas hormonas juegan un rol importante en la vida y desarrollo humano, el cual varía en las diferentes etapas de la vida. Así en la infancia promueven el crecimiento y la maduración del sistema nervioso central, mientras que en la etapa adulta regulan el metabolismo de todos los órganos y sistemas. Además, no menos importante es la gran frecuencia de patologías que se producen a consecuencia en anormalidades de la acción de estas hormonas.
Las hormonas del eje HHS
Hipotálamo
Regula el sistema nervioso autónomo enviando mensajes directamente desde el cerebro a glándulas como la tiroides, la pituitaria y las suprarrenales, así como a otros órganos. Se encarga de mantener los ciclos del sueño y unos niveles apropiados de energía, regula la temperatura corporal e influye en el apetito, la sed, el peso, los estados de ánimo ( como la ira y el miedo) la presión sanguínea y la líbido .
Glándula pituitaria
Se encuentra en la base del cerebro y se encuentra en el hipotálamo. Considerada la glándula maestra, produce una amplia variedad de hormonas, estimula directamente la tiroides y la corteza suprarrenal, e influye en el sistema reproductor y la función renal.
Glándulas suprarrenales
Están ubicadas por encima de los riñones, donde producen hormonas que contribuyen a regular el azúcar en sangre, el almacenamiento de la energía, el sistema inmune y el metabolismo. Estas glándulas encargadas de la producción de esteroides (desde hormonas sexuales a cortisol), mantienen el cuerpo a salvo y preparado para cualquier escenario posible.
El cortisol es la primera hormona, ya que es la más potente que tenemos, la hormona alpha que somete o impulsa a las demás. El cortisol es la columna vertebral hormonal y es la que debemos mantener en rangos óptimos para alcanzar el equilibrio.
La función de las hormonas HHS
El eje HHS es responsable de diversos procesos corporales: influye directamente en la digestión, el sistema inmune, el almacenamiento y gasto energético, las respuestas emocionales y los estados de ánimo. El punto fuerte de las glándulas suprarrenales es su capacidad para responder al estrés.
La función principal del eje HHS es mantener la estabilidad del organismo, por lo que se activa ante un posible factor estresante.
EL DESEQUILIBRIO HORMONAL Y SUS SÍNTOMAS
El estrés es la mayor fuente de desequilibrio hormonal femenino debido a la interconexión de todos nuestros sistemas.
Lo que se supone que es un mecanismo complejo que mantiene nuestro cuerpo en condiciones óptimas puede convertirse fácilmente en un auténtico desastre descontrolado y desequilibrado que desarrolla multitud de síntomas.
¿Cómo reconocemos cuando nuestras hormonas están desequilibradas?
Los síntomas del desequilibrio hormonal conforman una lista larga y variada: aumento de peso, ciclos menstruales irregulares, síndrome premenstrual, dolor de espalda, baja libido, insomnio, fatiga, cambios de humor, desequilibrios de la tiroides, problemas de fertilidad, sofocos, mala función inmunológica, ansiedad, depresión y desequilibrios del azúcar en sangre, entre otros. Tristemente mucha gente ha llegado a aceptar este tipo de síntomas como algo casi «normal» en su vida. Pero, de hecho, todos ellos pueden estar relacionados con desequilibrios hormonales.
Estos son los síntomas del equilibrio hormonal:
- Piel reluciente
- Pelo grueso
Buen humor
Sueño reparador
Energía
Saber cuándo has comido suficiente
Poder pasar más de 4-6 horas sin comer
Libido fuerte
Peso estable comiendo sano
Actitud positiva
Buena memoria y concentración
Motivación
Fertilidad
Ciclo menstrual regular
¿Qué hace que nuestras hormonas estén desequilibradas?
En pocas palabras, el estilo de vida. En raras ocasiones, puede haber una causa física, como un tumor o un crecimiento en una de las glándulas endocrinas. Pero la mayoría de las veces, los desequilibrios hormonales están causados por factores del estilo de vida, como el estrés no gestionado, la mala alimentación, la falta de sueño y los factores de estrés ambientales, por ejemplo, si estamos constantemente bajo estrés, y no disponemos de herramientas para gestionarlo nuestras glándulas suprarrenales pueden agotarse. Si llevamos una dieta rica en carbohidratos y azúcar, nuestro páncreas puede trabajar en exceso tratando de compensar toda esa ingesta de azúcar con insulina. Si nuestra dieta diaria no incluye los nutrientes esenciales que necesitamos para producir hormonas, todo nuestro sistema hormonal puede verse afectado. Si ingerimos toxinas ambientales a través de nuestros alimentos, nuestros cosméticos, el aire que respiramos y el agua que bebemos, nuestro sistema hormonal puede verse afectado por los disruptores endocrinos de estas toxinas. Y, si tenemos trabajos sedentarios y no hacemos mucho ejercicio, nuestro sistema linfático no puede mover las toxinas fuera de nuestro cuerpo.
La buena noticia es que tenemos herramientas para equilibrar nuestro sistema hormonal de una manera natural y consciente.
En el siguiente artículo te presento dos, el yoga y los aceites esenciales.

