Yoga en Otoño, limpieza y renovación

Yoga en Otoño, limpieza y renovación

En otoño, las hojas cambian de color, creándose una transformación radical en la dirección de la energía, donde la naturaleza empieza su conservación e interiorización. La actividad y energía que estaban en el tronco y las ramas desaparece para recogerse en las raíces (energía lenta y profunda).

Según Montse Bradford, experta en nutrición natural y energética, a final de verano es el momento en que debemos nutrir y regenerar los órganos relacionados con el proceso digestivo: el estomago, el bazo y el páncreas.

En esta época del año, nuestro sistema nervioso tiende a desequilibrarse, sintiéndonos, mas inestables e inquietos.

Es aconsejable, cambiar nuestros hábitos, dedicarle tiempo a la limpieza, tanto del intestino, como de las emociones y sentimientos. Ayudar a nuestra mente a encontrar la calma y a nuestro cuerpo a limpiarse y liberarse de las toxinas acumuladas durante el verano.

Los órganos que se vinculan con cada estación son los que debemos fortalecer más durante ese tiempo. Por tanto es un excelente momento para estimular los pulmones (encargados de purificar la sangre), el intestino grueso (encargado de eliminar lo que no nutre)  y la piel que conjuntamente con el pulmón y el intestino grueso tiene importantes funciones de eliminación de desechos y tóxicos.

Los ejercicios respiratorios nos ayudan a:

– Purificar la sangre.

– Aumentar la alegría de vivir.

– Aumentar la capacidad pulmonar.

– Mejorar la concentración.

– Disminuir la fatiga y el stress.

– Desbloquear el diafragma y con ello las emociones reprimidas.

En estos meses adaptaremos nuestras clases a este cambio estacional.

Entre otros ejercicios respiratorios, que haremos a lo largo de la temporada, podemos destacar Kapalabhati o respiración de fuego: energizante y purificadora.

Además de un pranayama (ejercicio de respiración), es uno de los kriyas (ejercicios de limpieza) mas importantes del yoga.

Consiste en una respiración pasiva a la que la sigue una exhalación activa y brusca (exhalar mediante ráfagas forzadas seguidas de inspiraciones pasivas).

Nuestra practica pasa a ser pausada y consciente, llevando la atención a la respiración. Trabajando la raiz, el arraigo, tomando conexión con la tierra a traves de la planta de los pies.

Haremos posturas que estimulen y beneficien a los pulmones, fortaleciendo el sistema inmune de cara al invierno. También practicaremos posturas que relajen y tonifiquen el intestino grueso, ya que nos ayudara a limpiar y deshacernos de lo que ya no necesitamos.

En nuestro trabajo de asanas, para generar calor es importante comenzar con dinámicas de movimiento-respiración, haciendo foco en las articulaciones.

Nos gustan:
 – El saludo al sol, que nos ayudara a llevar calor al cuerpo cuando llegue el frio otoñal.
 – Torsiones como: Parivrtta Trikonasana o triangulo girado Ardha Matsyendrasana o media torsión espinal.

– Trabajo de laterizaciones

– Flexiones hacia atrás de la espalda y apertura de pecho como: Ustrasana o Camello, Setu Bandha Sarvangasana o Puente, Dhanurasana o Arco.

– Posturas de pie como: Virabhadrasan 1 o postura del Guerrero 1, Virabhadrasanall o postura del Guerrero 2, que nos ayudan a tomar contacto con la tierra.

Es un buen momento para dejar cosas que ya no nos sirven, purificarnos y empezar un nueva etapa, con buenas y renovadas energías.

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