«Es porque hemos abarcado el invierno que la primavera brota en nosotros.»
Nina de Lua
El aterrizaje en una nueva estación necesita su tiempo, como todas las cosas que merecen la pena.
El despertar ha de ser paulatino y suave, con mucha conciencia.
Para que la transición a la nueva estación sea progresiva, y lleguemos a conectar realmente con su esencia, tendríamos que tener algunos temas importantes en cuenta:
Sal a la Naturaleza
Sin duda el contacto con la naturaleza nos aporta innumerables bondades y beneficios a todos los niveles, pero en lo que respecta a nuestra adaptación a la nueva estación se convierte en algo esencial.
Contemplar los cambios estacionales de primera mano, día a día, nos hace adaptarnos mucho mejor. Nos hace no apresurarnos en nuestras ansias por lo nuevo. Nos hace entender el proceso natural de las cosas.
Contemplar a la naturaleza en su despertar primaveral es algo realmente necesario para salir del letargo del invierno con energía y sin prisas.
Adapta tu alimentación
Ni que decir tiene que comer productos de temporada es otro punto esencial en nuestro proceso de adaptación estacional.
Apuesta por verduras ecológicas y de temporada como los rábanos, nabo, zanahoria, remolacha, cebolleta, ajos tiernos, acelgas, espinacas, rúcula, berros, col lombarda, alcachofa, espárragos verdes. También frutas como las fresas, los nísperos y aún es tiempo de naranjas y limones. Sin olvidar las proteínas, cereales integrales y semillas.
Lo ideal es ir introduciendo poco a poco los crudos en ensaladas y seguir con comida templada y caliente de momento.
Evita las bebidas frías. Bebe abundante agua del tiempo e infusiones de hiervas de temporada, como la ortiga, ya que es un alimento altamente nutritivo y una buena fuente de energía que contiene fibra.
Por otro lado, tiene propiedades diuréticas que permiten eliminar toxinas. También ayuda a proteger el estómago, la producción de bilis y favorece la digestión. Contiene ácido fólico y hierro, que ayuda a combatir la anemia y favorece la producción de glóbulos rojos. Además ayuda a reparar y fortalecer el cabello y la piel.
Cuerpo, mente y emociones
Somos conscientes de la importancia de la presencia. En nuestras clases la trabajamos como el que pule un diamante, ya que conocemos su gran valor.
La llegada de la primavera es un momento de cambios a todos los niveles, y como todo, requiere tiempo para ser asimilada.
Es realmente delicioso poder disfrutar de sesiones que te regalan tiempo. Tiempo para empezar a brotar lentamente y conectar con tu cuerpo y tu respiración. Tiempo para degustar la postura e impregnarte de todos sus matices. Espacio y tiempo para que tanta maravilla llegue a calar profundamente en tu sistema nervioso.
La práctica de Yoga te aporta autoconocimiento y capacidad de adaptación. Te da la oportunidad de aprender a disfrutar de esas transiciones entre posturas, y entre estaciones, y entre situaciones en la vida…. Nos abre a un paisaje inmenso por explorar.
En una sesión de Yoga tan importante es el tiempo de ejecución de un movimiento como el tiempo intermedio entre ellos, como en la vida.
En nuestras clases cultivamos todos los sentidos, nuestra conciencia corporal, y además aprendemos que las bondades de un trabajo corporal consciente, se sienten también durante los periodos de transición.
Trabajamos la adaptación al cambio, la fluidez y la confianza necesaria para permitir que ocurra…
Los trabajos respiratorios son esenciales en cualquier momento y época del año.
A final del invierno y principios de primavera, nos centramos en técnicas respiratorias que nos ayuden a expandir los pulmones, desarrollar el diafragma, inundar el cuerpo de oxígeno, llegar hasta el sistema nervioso autónomo, estimular la respuesta inmunitaria, reajustar los receptores químicos del cerebro, mejorar la concentración, aprender a relajarnos o activarnos, equilibrar cuerpo y mente…se trata de abrir las ventanas a lo nuevo.
Nuestras clases te ayudarán a transitar los cambios con las herramientas suficientes para hacerlo con gracia y armonía.
Escucha a tu cuerpo, y a tu piel
Cuerpo
Para encontrar la armonía en el cambio de estación ten en cuenta también tu forma de vestir.
Encuentra ropa cómoda y ligera, lo más respetuosa posible con tu cuerpo. Evita cinturones apretados, medias compresivas, calcetines con goma, sujetadores que aplastan el pecho, pantalones demasiado estrechos…
¿Has sentido alguna vez que cuanto más cómodamente
te vistes, más ligero y armonioso te sientes?
Te invito a explorar formas mas libres y naturales de vestir. Prueba con prendas cómodas y más sueltas, de colores más claros y tejidos más livianos.
Piel
La piel habla y nos dice claramente cuando se siente saturada u oprimida.
Dando por hecho el punto anterior que nos libera la piel de presiones e incomodidades, toma tiempo en primavera para la limpieza de tu piel incluyendo un exfoliante suave en cara y cuerpo una vez a la semana.
Quizá te apetezca empezar a usar hidratantes más ligeras y que se absorban más rápido. Recuerda que la hidratación de tu piel es muy importante, y no solo basta con poner un buen hidratante por fuera, sino también es vital beber mucha agua.
Si te maquillas, el comienzo de la primavera es un buen momento para empezar a usar menos maquillaje y a la vez elejir colores más suaves con texturas más ligeras que te ayuden a armonizarte con el momento.
Compra un buen protector solar libre de tóxicos y químicos y prepara tu piel para las exposiciones al sol de primavera.
Refresca tu casa
Aprovecha para hacer una limpieza primaveral.
Aprovecha para sacar de tu casa, de tu armario y de tu vida lo que no usas ni vas a usar, lo notarás mucho a nivel energético.
Haz un cambio de armario progresivo, no saques todo de golpe, ya que la primavera es una estación de transición y tenemos que tener en cuenta que habrá días cálidos pero también días frescos. Aprovecha para guardar los jerséis y abrigos más gruesos, guantes, botas de invierno, y deja ropa intermedia, no tengas prisa.
Para dar un look primaveral en tu casa cambia tu ropa de hogar por tejidos más ligeros y coloridos.
Puedes poner algunas plantas con flor en el interior ya que aportan frescura y alegría.
Ventila mucho los espacios, deja que entre la luz.
Déjate llevar por los olores, por lo colores vibrantes, por las nuevas sensaciones, y por esa energía maravillosa que te empuja hacia delante.
Disfruta.

